El hombre se encuentra detenido por abuso sexual con acceso carnal hacia un niña cuando ésta tenía entre seis y ocho años de edad en Villa La Angostura.
El pasado viernes se llevó a cabo en el edificio de tribunales penales de Villa La Angostura la audiencia pedida por la defensa oficial de R.S., a cargo de María Sol Valero, para revisar la prisión preventiva del sujeto condenado y detenido por hechos de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de un niña cuando ésta tenía entre seis y ocho años de edad.
Después del mediodía fueron convocados por la Oficina Judicial los magistrados que debían revisar la decisión del juez Maximiliano BAGNAT, quien, desde San Martín de los Andes, dispusiera el lunes pasado que el condenado -que había arribado a las tres jornadas del juicio oral en libertad- debía permanecer detenido en la Comisaría de Villa La Angostura, luego de escuchado el veredicto condenatorio del tribunal criminal integrado por los jueces Diego Fernando Chavarría Ruiz, Mario Oscar Tommasi y Juan José Nazareno Eulogio.
De esta forma, R.S. cumplía prisión preventiva alojado en el calabozo policial, hasta que fue beneficiado por los jueces Leticia Lorenzo, Dardo Enrique BORDON y Raúl Alberto AUNFRANC, quienes, por unanimidad, decidieron revocar la orden de prisión dictada por el juez sanmartinense, otorgándole al condenado por abuso sexual agravado el arresto domiciliario por un plazo de tres meses, no pudiendo el accionado salir de su casa.
El fiscal Adrián De Lillo y el defensor de los Niños José Luis Espinar, junto al abogado Cristian Hugo Pettorosso, actuando éste último por la querella particular, pidieron al juez Maximiliano Bagnat la inmediata detención del acusado, dado que R.S. podía darse a la fuga, considerando la gravedad de los hechos debatidos y la alta pena en expectativa que resta decidir en el próximo juicio de cesura, según sostuvieron los letrados de forma concordante.
A pesar de las acusaciones, tribunal revisor decidió conceder al condenado la prisión domiciliaria, por deficiencias técnicas -según sostuvieron los jueces. Después de escuchar el fallo que excarcelara al condenado por los abusos sexuales que sufriera la infante, el letrado representante de la víctima, Cristian Pettorosso criticó la decisión liberatoria del tribunal, haciéndose eco de la indignación y angustia de la familia de la niña victimizada, según precisiones que han sido brindadas por las fuentes judiciales consultadas.

En la audiencia llevada a cabo el viernes pasado se decidió otorgarle la prisión domiciliaria al acusado.
En efecto, Pettorosso les señaló a los jueces el grave error que -según su criterio- habían cometido, diciéndoles “estas son las decisiones por las cuales la gente no cree en la actividad de Justicia”, siendo interrumpido en su locución por la jueza Lorenzo, en tanto pidiera al presidente del tribunal “terminar con la audiencia”.
El abogado particular de la familia victimizada continuó con su exposición crítica, procurando sentar bases impugnativas para derribar el fallo, siendo nuevamente interrumpido por la jueza Lorenzo, quien, más enérgica, esta vez pidiera evaluar disciplinariamente la conducta del abogado ante la colegiatura que registra su matrícula profesional, porque le parecía inadmisible su alegación.
A su turno, el querellante Cristian Pettorosso denunció a la jueza penal Leticia Lorenzo ante el Tribunal Superior de Justicia por considerarla -según sostuvo el letrado- violenta en su actuación, habiendo vulnerado, entre otros derechos, la libertad de expresión de la víctima, quien además -indicó el letrado- resultara revictimizada por la angustia nueva de saber que atacan a su abogado de confianza después de soltar al preso, enviándolo a la comodidad de su casa”.
Pettorosso aseguró haber sentado en su denuncia que “esta es la calidad del servicio de justicia que la gente aborrece, porque estas decisiones jurisdiccionales, tomadas desde la ceguera de un escritorio a la distancia que impone la virtualidad, sin conocer los pormenores de la causa, sin estudiar previamente el expediente, guiándose por lo que las partes anuncian en minutos de audiencia, son las que generan dolor en los justiciables; máxime las víctimas de agresiones sexuales, que son las que mayormente sufren estas disfunciones del sistema; que, al caso, están prohibidas por tratados internacionales”; y, en esta singular causa “liberando de rejas a un pederasta condenado que casi mata a la nena por las consecuencias mediatas en su salubridad”.
Y explicó: “resulta por demás llamativo que una jueza ataque al abogado de confianza de la niña ultrajada luego de liberar al violador, sobretodo a la hora de considerar que este letrado ha posibilitado el acceso a la justicia a una familia vulnerable destrozada por una desgracia que hace años tenía sellada la garantía de impunidad con un archivo jamás notificado por la fiscalía a la madre de la pequeña”.
Por último, indicó que “los abogados en el ejercicio de la profesión, por ley, tenemos que ser asimilados a un magistrado en cuanto al respeto y consideración que debe guardársenos. La pretendida comunicación a la colegiatura que pidiera una jueza excedida en su función, con fines claramente intimidantes, muestra su intolerancia y desnuda la violencia ejercida desde el cargo público que la sociedad le confía”, y sostuvo que “van a intentar revertir esta injusta decisión ante un tribunal de impugnación para que el pedófilo vuelva a prisión”.






