La Provincia del Neuquén ha dado un salto cualitativo en la modernización de sus fuerzas de seguridad al incorporar el sistema de baja letalidad más moderno de la Argentina. Se trata de los dispositivos Taser 10, una tecnología de última generación diseñada para la resolución de conflictos en situaciones de riesgo sin recurrir al uso de armas de fuego.
Estos nuevos dispositivos se distinguen por su precisión y alcance, pero fundamentalmente por el estricto protocolo de transparencia que conlleva su implementación. Según informaron las autoridades provinciales, los dispositivos serán utilizados exclusivamente por personal policial que haya completado una capacitación específica y rigurosa.
Control y Transparencia: El rol de las cámaras corporales
Uno de los puntos más destacados de esta incorporación es que el uso de la Taser está intrínsecamente ligado al sistema de cámaras corporales (bodycams). El protocolo establece que:
- Uso obligatorio de cámaras: Cada intervención debe quedar registrada en video y audio.
- Monitoreo permanente: Existe un seguimiento técnico y estadístico de cada disparo o activación.
- Registro de datos: El equipamiento permite un control técnico auditable sobre el momento y las condiciones de su uso.
Desde el Ministerio de Seguridad enfatizaron que esta tecnología busca proteger tanto la vida de los ciudadanos como la integridad del personal policial, ofreciendo una alternativa efectiva antes de escalar a la fuerza letal. El sistema Taser 10 permite una mayor distancia de seguridad para el efectivo y cuenta con mecanismos de advertencia que, en muchos casos, logran la disuasión antes de ser accionados.
Esta medida se suma a otras acciones de modernización, como el refuerzo de la vigilancia aérea nocturna y la implementación de nuevas plataformas digitales para el control de la seguridad privada, consolidando una agenda de prevención integral en todo el territorio neuquino, incluyendo su aplicación en zonas de alta afluencia turística como Villa La Angostura.








