El inicio de temporada superó las expectativas con una ocupación plena impulsada por la “demanda espontánea”. Las autoridades provinciales advierten un nuevo fenómeno: jóvenes, viajes cortos y un fuerte consumo interno que compensa la baja del turismo internacional.
El comienzo del 2026 confirmó un cambio de tendencia en el mapa turístico de Neuquén, y Villa La Angostura es una de las grandes protagonistas. Con una ocupación que alcanzó el 80% durante el fin de semana de Año Nuevo, nuestra localidad se consolida en un podio provincial que lideró Villa Traful (90%) y siguió de cerca San Martín de los Andes (85%).
Sin embargo, el dato más relevante no es solo el número, sino quiénes vienen y cómo viajan. Según un análisis pormenorizado del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, se está consolidando una nueva generación de visitantes que rompe con los esquemas tradicionales: grupos de amigos y jóvenes del Alto Valle que optan por “microescapadas” de pocos días, dinamizando la economía local de una forma más ágil y constante.
Impacto económico millonario
El balance oficial de los primeros cuatro días del año (del 31 de diciembre al 4 de enero) es contundente: más de 25.000 personas recorrieron la provincia, inyectando más de 6.500 millones de pesos en la economía neuquina.
El subsecretario de Turismo, Sergio Sciacchitano, destacó un factor clave para entender estos números: la “demanda espontánea”. “Teníamos reservas efectivas por encima del 60%, pero la gente que llegó sin aviso previo empujó rápidamente la ocupación al 80% o más”, explicó el funcionario. Este comportamiento obliga a los prestadores locales a estar preparados para un flujo de visitantes menos previsible pero de gran volumen.
La recuperación tras un 2025 complejo
Este arranque exitoso llega como un alivio tras un 2025 difícil para el sector receptivo. Las condiciones cambiarias, con un dólar caro en Argentina, frenaron históricamente la llegada de turistas extranjeros, especialmente de los chilenos, quienes siguen sin cruzar la cordillera en los volúmenes de antaño.
“Durante gran parte del año pasado tuvimos una balanza desfasada: un 70% de turismo emisivo (argentinos saliendo) y solo un 30% receptivo”, detalló Sciacchitano. No obstante, la recuperación del mercado interno, que comenzó a notarse en el segundo semestre con los fines de semana largos, ha logrado suplir esa baja internacional.
Un mapa federal y diversificado
Si bien el Corredor de los Lagos del Sur sigue siendo el motor (con Villa La Angostura, Traful y San Martín a la cabeza), el fenómeno se extiende. La zona norte de la provincia (Chos Malal, Huinganco, Las Ovejas) sorprendió con un promedio del 80% de ocupación, derribando mitos sobre distancias y accesos. También mostraron buena performance Caviahue-Copahue (80%) y Villa Pehuenia (70%).
Para el resto de enero, las perspectivas son inmejorables. Se espera sostener este piso del 80% de ocupación, apoyados en la fidelidad del turista regional que redescubre su provincia, valorando no solo el paisaje, sino la mejora en gastronomía, servicios y la identidad cultural de cada destino.






