El Gobierno de la Provincia del Neuquén formalizó la convocatoria a las organizaciones sindicales que representan a los trabajadores estatales para dar continuidad a la negociación paritaria correspondiente al segundo semestre de 2026.
Los encuentros se desarrollarán el lunes 13 de julio en la Sala Laffitte de Casa de Gobierno, con un cronograma escalonado: a las 9.30 se reunirá el Ejecutivo con la Asociación Trabajadores del Estado (ATE); a las 14, con la Unión Neuquina de Agentes Viales Provinciales (UNAVP); y a las 16, con la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN). Las convocatorias fueron remitidas el 1 de julio a los secretarios generales de cada organización gremial.
ATE ya marca postura antes de la mesa
Aunque la negociación formal aún no comenzó, desde ATE adelantaron que no concurrirán al encuentro únicamente a convalidar la actualización automática por el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El gremio buscará una mejora salarial adicional que, sostienen, compense el deterioro del poder adquisitivo acumulado en los últimos dos años.
El secretario general de ATE Neuquén, Carlos Quintriqueo, afirmó en declaraciones a LM Neuquén que “durante dos años contribuimos a la paz social. Ahora es momento de cosechar”. El dirigente fundamentó el reclamo en que el costo de vida en la provincia sería considerablemente superior al promedio nacional, mencionando el valor de los alquileres —que según indicó se ubican al menos cinco puntos por encima de la media del país— y los mayores costos de servicios esenciales como la energía eléctrica.
Desde el sindicato consideran que el contexto económico provincial favorece ese planteo, y destacan el crecimiento de los ingresos provinciales, el proceso de desendeudamiento y las perspectivas derivadas del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL). En ese marco, Quintriqueo sintetizó la postura gremial con una frase: “Plata hay”.
La situación distinta de ATEN
El escenario del gremio docente es diferente: ATEN mantiene vigente un acuerdo salarial anual con actualizaciones automáticas por IPC, por lo que hasta el momento no fue convocado a esta instancia. Ese convenio incluyó además una suma extraordinaria no remunerativa y no bonificable de 350.000 pesos, pagadera en dos cuotas —la primera liquidada en la segunda quincena de enero y la segunda prevista para septiembre—, a la que se suman los incrementos por inflación según cargo y horas cátedra.
No obstante, el resultado de la negociación con ATE podría modificar ese panorama: si el gremio estatal logra una mejora superior a la ya pactada con los docentes, ATEN tendría argumentos para solicitar la reapertura de su propia paritaria.
De este modo, el encuentro del 13 de julio se perfila como una instancia determinante no solo para los trabajadores de ATE, sino para el conjunto de los gremios estatales de la provincia, en tanto su resultado podría marcar el rumbo de las futuras discusiones salariales en la administración pública.






