El debate por el Presupuesto 2026 en el Concejo Deliberante sumó un nuevo capítulo de tensión esta semana. Concejales de la oposición se reunieron con funcionarios del Ejecutivo y plantearon una serie de dudas e inquietudes que condicionan el avance del proyecto, exigiendo mayores precisiones sobre el manejo de fondos públicos y la ejecución de infraestructura.
El encuentro contó con la presencia del intendente Javier Murer, la viceintendenta Tamara Martínez y el secretario de Hacienda, Pablo Cabrera, quienes recibieron los cuestionamientos de los ediles. Según informó Sebastián Raimondo, presidente del Concejo, “se escucharon las observaciones (…) a las cuales se tomó nota por parte del Ejecutivo”, comprometiéndose a enviar las respuestas en los próximos días.
Los puntos clave del reclamo: La oposición puso la lupa sobre la falta de desglose en áreas sensibles. Entre los principales pedidos de informe figuran:
- Organismos de Control: Se exigió que tanto el Defensor del Pueblo como la Auditora Municipal especifiquen sus propios presupuestos de funcionamiento para el año entrante, evitando partidas globales sin detalle.
- Plan de Obras: Los concejales pidieron un “detalle del plan de ejecución” real, con plazos concretos, más allá de los montos asignados en el papel.
Los números del 2026 El proyecto oficial contempla una inversión en obra pública de más de $18.400 millones. Entre las partidas más relevantes que están bajo análisis se destacan:
- Pavimentación: $3.400 millones para el barrio Las Piedritas y $1.200 millones para veredas en el centro.
- Bacheo: Una partida de $250 millones para mantenimiento de calles asfaltadas.
- Agua y Saneamiento: $2.150 millones para la red de agua (incluyendo bombeo y extensiones) y $1.100 millones para efluentes cloacales.
- Espacios Públicos: Fondos millonarios para la remodelación de la Terminal ($205 millones), el Gimnasio Barbagelata ($420 millones) y un “Parque Central Urbano” ($300 millones) del cual aún se desconocen detalles técnicos.
El Ejecutivo busca aprobar tanto el Presupuesto como la segunda lectura del Código Tarifario 2026 (que prevé fuertes aumentos en las tasas por servicios) en el corto plazo, pero deberá primero sortear las dudas planteadas por los bloques opositores respecto a la transparencia de los gastos.






