El Concejo Deliberante sancionó este jueves, en sesión extraordinaria y por unanimidad, la ordenanza que autoriza al Ejecutivo municipal a realizar la compra directa de equipamiento crítico para el sistema de agua potable. Se trata de una inversión total de $71.830.000 pesos destinada a la adquisición de cuatro bombas completas.
La medida llega tras semanas de tensión y reclamos vecinales, especialmente del barrio Las Balsas, donde se registraron faltantes prolongados del servicio. Si bien el Ejecutivo había enviado el proyecto original en octubre (solicitando siete bombas), el expediente había pasado a comisión en diciembre para intentar un proceso licitatorio. Sin embargo, la agudización de la crisis hídrica y la declaración de emergencia ígnea provincial aceleraron los tiempos.
Destino de los equipos Según el texto de la norma, la compra excepcional se justifica para garantizar el servicio esencial en plena temporada estival. Las nuevas unidades serán instaladas en las estaciones de bombeo de:
- Puerto Manzano
- Quetrihue
- Lago Correntoso (incluyendo un equipo de backup para este sistema).
Un dato técnico relevante es que, debido a la falta de stock nacional de bombas de 100 HP, se autorizó la compra de equipos de 125 HP, compatibles con la red actual.
El debate político Si bien el voto fue unánime, hubo críticas a la gestión de los tiempos. La concejal Lilia Vidal (Juntos por la Libertad) acompañó la medida “solo por el bienestar de los vecinos”, pero cuestionó duramente la falta de planificación. “Me siento obligada a tener que volver a votar una compra directa (…) Si se hace con el tiempo necesario, las obras tendrían que salir con la claridad de una licitación pública”, sostuvo la edil, remarcando que el problema del verano es recurrente y previsible.
Desde el oficialismo y los considerandos de la ordenanza, se fundamentó que el sistema actual opera “al límite de su capacidad” y que es “obligación ineludible del Estado municipal garantizar el recurso”.






