Los integrantes del Consejo GIRSU (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos) hicieron una visita guiada institucional al Centro de Transferencia local. La recorrida fue coordinada por la Municipalidad a través de la Secretaría de Servicios Públicos. Según informó el municipio, el objetivo fue fiscalizar el funcionamiento operativo del predio, evaluar cómo funcionan la clasificación, la separación y el reciclaje de materiales, y definir las líneas de trabajo para el año próximo.
Una comitiva con representación vecinal
En la recorrida participaron referentes de distintos sectores de la comunidad:
- Cristian Lazo, representante de Calfuco
- Mariana Mostafá, representante de Calfuco
- Cristina Moxari, vecina del Barrio Norte
- Gustavo Govea, vecino del Barrio Norte
- Inés Domínguez, representante del Grupo Árbol
- Edith Sanguine, representante de la Junta Vecinal Tres Cerros
También estuvieron autoridades del oficialismo local y personal técnico de la Secretaría de Servicios Públicos.
Los consejeros aclararon que no fue una acción aislada. Las visitas institucionales del Consejo se hacen de manera periódica y sirven para que los nuevos miembros, que se suman a medida que se renuevan las juntas vecinales, conozcan en detalle cómo funciona el sistema ambiental de la localidad.
De “húmedos y secos” a “reciclables y no reciclables”
Durante la recorrida, los consejeros repasaron el sentido del programa nacional GIRSU. El programa se implementó para pasar del viejo esquema de separación entre residuos “húmedos y secos” a un modelo basado en materiales “reciclables y no reciclables”.
El objetivo de la planta es recuperar la mayor cantidad posible de materiales para acondicionarlos y venderlos. De esa forma se reduce el volumen de descarte que se envía al vertedero regional de Alicurá. Según la gacetilla municipal, ese volumen llegó a su mínimo histórico.
Autoridades y vecinos pidieron a la comunidad que refuerce la separación en origen en cada casa. Explicaron que separar bien plásticos, cartones, papeles y aluminios desde el hogar es lo que más agiliza el trabajo en la planta y lo que más reduce el impacto ambiental.
El desafío 2027: los residuos de construcción
El dato más relevante de la jornada fue que cerca del 50% del volumen total que ingresa al predio corresponde a residuos de obra: maderas, tirantes, hierros y escombros.
El Consejo identificó este punto como la principal prioridad de mejora y acordó tratarlo en sus próximas sesiones ordinarias con dos líneas de trabajo:
- Unificación legislativa: modernizar y unificar las ordenanzas vigentes vinculadas al sistema GIRSU.
- Normativa para residuos de obra: crear reglas específicas para el acopio, la recuperación, el tratamiento y la disposición final de los restos de construcción, con horizonte en 2027.
Desde la Municipalidad enmarcaron la jornada en un plan de mejora continua que busca un sistema de tratamiento de residuos más eficiente, sostenible y transparente. También invitaron a cada vecino a sumarse con un consumo responsable y un compromiso activo con el entorno.






